Angélique ha perdido
10 kg en 4 meses
con Dietbon !

"Cuando oigo a mis hijos que me dicen “mamá eres guapísima” pienso que es la mejor de la recompensas"

Mi historia con los kilos

Después de mis Dos embarazos y un choque emocional bastante grande, me deje decaer. Empecé a tomar malos hábitos alimentarios, hasta ver mi cuerpo cambiar ; de un talla 40 pasé a la 46. La nourriture se volvió en mi única manera de compensar, de evacuar.

Las dietas, probé unas cuantas y todas fallaron . Incluso fui a ver un médico homeópata pero su método no me convenía, me sentía frustrada. Me prohibía el azúcar, lo cual era muy complicado para mí ya que me volví muy. Al final, no disfrutaba nada alimentándome.

Y el verano pasado, el detonante : alcancé los 85 kilos. Ya no me reconocía, me partía el corazón verme así.
Entonces me marqué un objetivo: recuperar mi silueta de antes de los embarazos y volver a sentirme bien con mi cuerpo.

Una compañera me habló del programa que fue todo un éxito para ella. Entonces me lancé yo también en la aventura unas semanas después.

Mi experiencia DietBon

Para mí, el verdadero punto positivo de Dietbon es la posibilidad de elegir sus comidas. Soy libre de decir : “hoy como ésto, mañana mejor será eso”. Durante todo el programa y todavía hoy disfruto con lo que como, de verdad.
Gran fan de cocina india, estaba más que encantada de encontrar toda una gama de platos indios en el menú !

Mi nutricionista fue de gran ayuda. Me enseño a gestionar mejor las cantidades, a prever una u otra situación y sobre todo volver a reconciliarme con mis sensaciones alimentarias. Tenerla al teléfono cada mes fue una real fuente de motivación. Abrirse a alguien es de un gran alivio.

Nunca tuve la impresión de estar a dieta e incluso volví a descubrir alimentos que no me gustaban con el atún que disfruto cocinándolo hoy.

¿Y hoy ?

Hoy he vuelto a reconciliarme con mis sensaciones alimentarias. Ya no devoro, degusto, disfruto y y tomo mi tiempo. Favorezco la calidad a la cantidad, escucho mis sensaciones.

He reducido considerablemente mi consumo de azúcar y puede acabar una comida sin postre.

Mis problemas de espalda han desaparecido, he vuelto a encontrar mi aliento y disfruto mas caminando.

Hoy estoy orgullosa de mí y del camino. Cuando oigo a mis hijos que me dicen “mamá eres guapísima” pienso que es la mejor de la recompensas.